31 de julio de 2008

GUIA PARA EL CONOCIMIENTO DE SI MISMO, 4ª Meditación


En esta meditación de Steiner, por favor tomen en cuenta que el nos revela de paso otro personaje de la oscuridad, el Guardián del Umbral, así es que bienvenidos a otra noche de terror, pero no se olviden que es el propio, no del vecino, está en nuestro interior..... que lo disfruten.
CUARTA MEDITACION



En la que se intenta formarse un concepto del Guardián del Umbral.
Una vez que el alma ha logrado la facultad de hacer observaciones.



Mientras está fuera del cuerpo físico, pueden presentarse ciertas dificultades con respecto a su vida emocional. Puede verse obligada a asumir una actitud diferente hacia si misma, de la que estaba antes acostumbrada. El alma estaba habituada a considerar el mundo físico como exterior a sí misma, en tanto que consideraba toda experiencia interna como su posesión particular.
Sin embargo, tratándose del mundo suprasensible, no puede asumir respecto a éste la misma actitud que hacia el mundo externo. Tan pronto como el alma percibe el mundo suprasensible en torno de sí, debe sumergirse en él hasta cierto punto; no puede considerarse a si misma como separada de lo que la rodea, como le pasaría en el mundo externo y debido a este hecho todo lo que podría llamarse nuestro propio mundo interno en relación con el mundo suprasensible, asume un cierto carácter que no es fácilmente reconciliable con la idea de la intimidad privada. No podemos decir ya más, “Yo pienso”, “yo siento” o “yo tengo mis pensamientos y les doy la forma que me agrada”. En cambio debemos decir: ” Algo piensa en mí, algo hace surgir emociones en mí, algo forma pensamientos en mí y los obliga a venir en una forma absolutamente definida, haciendo sentir su presencia en mi conciencia”.
Ahora bien, este sentimiento puede contener algo extraordinariamente deprimente, cuando la forma en que se presentan las experiencias suprasensibles es tal como para darnos la certeza de que estamos realmente experimentando una realidad y no perdiéndonos en fantasías o ilusiones imaginarias.
Tal como es, parecería indicar que el mundo suprasensible que nos rodea quisiera sentir y pensar por sí mismo, pero que se ve obstaculizado en la realización de sus intenciones. Al mismo tiempo tenemos la sensación de que aquello que quiere entrar en el alma es la verdadera realidad y la única que puede dar una explicación de todo lo que antes habíamos experimentado como real. Este sentimiento también da la impresión de que la realidad suprasensible se muestra como algo cuyo valor trasciende infinitamente la realidad antes conocida por el alma. Este sentimiento es, por lo tanto, deprimente, porque nos obliga a sentir que nos vamos a ver forzados a querer el próximo paso que hay que dar.
Este descansa en la verdadera naturaleza de lo que, debido a esa experiencia interior, nos hace dar este paso. Si no lo damos, sentiremos esto como una negación de nuestro propio ser o como una auto-aniquilación. Y, no obstante, podemos a la vez sentir que no podemos darlo, o que, si lo intentamos, quedará imperfecto.
Todo ello se desarrolla en la idea siguiente: Tal como el alma ahora es, se encuentra con una tarea ante ella, que no puede dominar, porque tal como es ahora, se ve rechazada por el mundo suprasensible que la rodea, porque el mundo suprasensible no la quiere tener en su reino, y así es cómo llega el alma a sentirse en contradicción con el mundo suprasensible: y tiene que decirse a sí misma: “Yo no soy tal como para hacer posible para mí el mezclarme con ese mundo, y, sin embargo, solo allí puedo conocer la verdadera realidad de mí relación con él; porque yo me he separado, yo misma, del reconocimiento de la Verdad.”
Este sentimiento implica una experiencia que nos hará más y más claro y decisivo el exacto valor de nuestra propia alma. Sentimos que tanto nosotros como toda nuestra vida están basados en un error. Y, sin embargo, este error es diferente de otros errores. Los otros son pensados, pero éste es una experiencia viviente. Un error que sólo es un error de pensamiento, puede ser corregido cuando el pensamiento erróneo es substituido por el correcto. Pero el error que ha sido experimentado se ha convertido en parte de la vida de nuestra alma misma; nosotros mismos somos el error; no podemos corregirlo sencillamente, porque, pensemos como pensemos, allí está, es parte de la realidad, y ésta, también es nuestra propia realidad. Esta experiencia es completamente aplastadora para el yo.
Sentimos nuestro ser más íntimo, penosamente rechazado por todo lo que deseamos. Este sufrimiento, que se siente en cierto estadio de la jornada del alma, está mucho más allá de todo lo que como dolor pueda ser sentido en el mundo físico, y por lo tanto puede exceder a todo cuanto hayamos sido capaces de dominar en la vida de nuestra alma. Puede tener el efecto de paralizarnos. El alma se encuentra ante el tremendo problema: ¿de dónde sacaré la fuerza necesaria para arrastrar la carga arrojada sobre mí?
Y el alma debe encontrar esa fortaleza dentro de su propia vida. Consiste en algo que podría ser caracterizado como valor interior, como audacia interna.
Con objeto de poder seguir adelante en la jornada del alma, debemos habernos desarrollado hasta tal punto, que la fuerza que nos permita trazar nuestras experiencias surja dentro de nosotros y produzca ese valor y audacia interior, en un grado tal como jamás fue necesario para la vida en el cuerpo físico. Esa fortaleza sólo puede producirla el verdadero conocimiento de sí mismo, y en realidad, solamente al llegar a este estado de desenvolvimiento, es cuando comprendemos qué poco sabíamos realmente acerca de nosotros mismos. Nos hemos entregado a nuestras experiencias interiores sin observarlas, como uno observa una parte del mundo exterior. Los pasos que hemos dado para llegar a la facultad de experimentar extrafísicamente, nos permiten obtener un medio especial de conocernos a nosotros mismos.
Aprendemos en cierto sentido a contemplarnos desde un punto de vista que sólo puede encontrarse fuera del cuerpo físico, y el sentimiento de depresión antes mencionado, constituye por si mismo el principio del verdadero conocimiento de sí mismo. Comprender que uno mismo está en relaciones erróneas con el mundo exterior es un signo de que uno está comenzando a realizar la verdadera naturaleza de su propia alma.
Está en la naturaleza del alma humana el sentir esa iluminación acerca de sí misma como algo doloroso, y sólo cuando sufrimos este dolor, es cuando nos damos cuenta de cuán fuerte es el deseo natural que experimentamos de sentirnos nosotros mismos tal como somos: ser seres humanos de importancia y valor. Puede parecer feo que esto sea así; pero debemos afrontar esta fealdad de nuestro propio ser sin prejuicios. No lo habíamos notado antes, sencillamente porque no habíamos penetrado bastante profundamente, con plena conciencia, dentro de nuestro propio ser. y sólo cuando lo hacemos es cuando percibimos cuán profundamente amamos aquello en nosotros que nos vemos obligados a calificar como feo. El poder del amor propio se muestra entonces en toda su enormidad.
Y al mismo tiempo descubrimos cuán poco inclinados nos encontramos a dejar a un lado ese amor propio, y aunque sólo se trate de esas cualidades anímicas relacionadas con nuestra vida ordinaria y los demás, las dificultades son todavía bastante grandes. Entonces aprendemos, por ejemplo, mediante el verdadero conocimiento de nosotros mismos, que aunque antes creíamos que sólo teníamos buenos sentimientos para alguno, sin embargo, en las profundidades de nuestra alma estamos alimentando odios o envidias hacia esa persona, y entonces comprendemos que estos sentimientos que hasta ahora no han surgido a la superficie, algún día tratarán de manifestarse, y también entonces comprenderemos cuán superficial sería decirse a sí mismo: “Ahora que ves las cosas tales y como son, desarraiga esa envidia y ese odio”.
Porque descubrimos que armados solamente con este pensamiento nos sentiremos extraordinariamente débiles cuando llegue el día en que surja el deseo de expresar nuestra envidia o de satisfacer nuestro odio con todo su poder elemental. Estas diferentes clases de autoconocimiento se manifiestan en las diferentes personas de acuerdo con la constitución especial de sus almas. Aparece cuando comienza la experiencia fuera del cuerpo, porque entonces nuestro conocimiento de nosotros mismos se convierte en verdadero, y ya no está teñido por nuestro deseo de modelarnos en talo cual forma, como quisiéramos ser.
Este especial conocimiento de sí es doloroso y deprimente para el alma, pero si queremos lograr la facultad de experimentar fuera del cuerpo, no puede ser evitado, porque necesariamente lo evoca la posición especial que tenemos que adoptar con respecto a nuestra propia alma. Se requieren los más fuertes poderes del alma, aunque sólo fuera cuestión de un ser humano ordinario que estuviera tratando de conocerse a sí mismo en una manera general. Nos estamos observando desde el punto de vista fuera del de nuestra vida interna anterior.
Tenemos que decirnos: “Yo he contemplado y juzgado las cosas y ocurrencias del mundo, de acuerdo con mi naturaleza humana. Ahora debo tratar de imaginarme que no puedo contemplarlas y juzgarlas de esa manera. Pero entonces ya no seré lo que soy. Seré nada sencillamente”, y no sería solamente el hombre que en el torbellino de la vida diaria, que rara vez piensa acerca del mundo o de la vida, el que a sí mismo tendría que dirigirse en esta forma.
Cualquier hombre de ciencia o filósofo, tendría que hacerlo así también. Porque hasta la filosofía no es más que observaciones y juicios acerca del mundo, de acuerdo con las cualidades individuales y las condiciones de la vida humana. Ahora bien, estos juicios no pueden mezclarse con la existencia o las cosas suprasensibles. Es rechazado por ellas, y con ello es rechazado todo lo que hemos tenido hasta ese momento. Tenemos que mirar para atrás, sobre toda nuestra alma, sobre nuestro ego mismo, como algo que debe dejarse a un lado cuando queremos entrar en el mundo suprasensible. El alma, sin embargo, no puede dejar de considerar a este ego como su ser real hasta que entra en los reinos suprasensibles. El alma debe considerarlo como el verdadero ser humano, y debe decirse a sí misma: “Mediante este, mi ego, debo formarme ideas del mundo; no debo perder este ego mío si no quiero desaparecer yo misma como ser”.
Existe en el alma una fuerte tendencia a preservar y resguardar al ego en todo sentido, para no perder pie absolutamente.
Lo que así siente el alma como absolutamente necesario en la vida ordinaria, debe ser abandonado cuando entra en el reino suprasensible. Tiene que cruzar allí un umbral, donde debe abandonar tras suyo no solamente esta o aquella otra preciosa posesión, sino el ser mismo que antes creía que era. El alma debe ser capaz de decirse a sí misma: “Eso que hasta ahora me pareció mi más segura verdad, debo ahora, en el otro lado del umbral del mundo suprasensible, considerarlo como mi más profundo error.”
Ante semejante demanda, el alma puede muy bien retroceder. El sentimiento puede ser tan fuerte que los pasos necesarios pueden parecer como un abandono de su propio ser, como un reconocimiento de su propia nada, de manera que admita, más o menos completamente en el umbral, su propia impotencia para satisfacer las demandas puestas ante ella. Este reconocimiento puede tomar todas las formas posibles. Puede aparecer meramente como un instinto, y creer el discípulo que piensa y obra de acuerdo con él, algo completamente diferente de lo que realmente es puede, por ejemplo, sentir un gran disgusto por todas las verdades suprasensibles.
Puede considerarlas como sueños o fantasías imaginarias. y lo hará así porque en esas profundidades de su alma, que ignora, existe un terror secreto por esas verdades. Sentirá que sólo puede vivir con lo que sus sentidos y sus juicios intelectuales pueden admitir, Entonces evitará de llegar al umbral del mundo suprasensible, y disimulará su actitud diciendo: “Eso que se supone está más allá del umbral no es admisible ni por la ciencia ni por la razón”. El hecho, sin embargo, es que él ama la razón y la ciencia tal como las conoce porque están entretejidas con su ego, esta es una forma muy frecuente de amor propio y como tal, no puede ser llevada al mundo suprasensible.
También puede suceder que no solamente se produzca este alto instintivo ante el umbral. El discípulo puede proceder conscientemente hacia el umbral y luego dar vuelta en redondo, porque teme lo que está ante él. Pero entonces no podrá borrar tan fácilmente de la vida ordinaria de su alma el efecto de haberse así aproximado a él, y ese efecto será que una gran debilidad se difundirá sobre toda la vida de su alma.
Lo que debería suceder es simplemente esto que el discípulo al entrar en el mundo suprasensible se capacite para renunciar a eso que en su vida ordinaria considera como la más profunda verdad, y se adapte a un modo diferente de sentir y juzgar las cosas.
Pero al mismo tiempo debe tener presente que cuando nuevamente confronte el mundo físico, debe emplear la manera de sentir y de juzgar que son apropiadas al mundo físico. Debe no sólo aprender a vivir en dos mundos diferentes, sino también a vivir en cada uno de ellos de manera completamente diferente, y no debe permitir que su sano juicio, que necesita en la vida ordinaria del mundo de la razón y de los sentidos, sea oprimido por el hecho de verse obligado a emplear otra clase de discernimiento cuando se encuentra en el otro mundo.
Adoptar esta actitud es difícil para la naturaleza humana. y la capacidad de hacerlo se adquiere solamente mediante un fortalecimiento continuado y persistente, así como de una gran paciencia, en la vida psíquica. Todos los que pasan por la experiencia del umbral, comprenden que es una ventaja en la vida ordinaria no haber llegado tan lejos. Los sentimientos que se despiertan son tales que uno no puede sino pensar que esta ventaja o protección procede de alguna entidad poderosa que protege al hombre del peligro de pasar por el terror de la aniquilación de sí mismo en el umbral.
Tras el mundo externo de la vida ordinaria, hay otro. Ante el umbral de este mundo, un guardián severo está vigilando, impidiendo al hombre conocer lo que son las leyes del mundo suprasensible. Porque todas las dudas y todas las incertidumbres concernientes a ese mundo son, después de todo, mucho más llevaderas que la visión de lo que uno debe dejar tras suyo cuando quiere cruzar el umbral.
El discípulo es protegido contra esta experiencia, mientras no avance hasta el umbral mismo. El hecho de que reciba descripciones de las experiencias que hayan tenido los que ya cruzaron este umbral, no cambia en nada el hecho de que está protegido. Por el contrario, esas comunicaciones pueden prestarle buenos servicios cuando se esté aproximando al umbral. En este caso, como en muchos otros, una cosa se hace mejor si uno ya tiene una idea de ella anticipadamente.
Pero por lo que toca al conocimiento de sí mismo que debe lograr el viajero en el mundo suprasensible, en nada es afectado por ese conocimiento preliminar. No está por lo tanto en armonía con los hechos, el clarividente o aquel que está familiarizado por la clarividencia, que dice que estas cosas no deberían ser mencionadas absolutamente a las personas que no estén a punto de resolverse a entrar en el mundo suprasensible. Estamos viviendo en una época en que el hombre debe familiarizarse más y más con la naturaleza del mundo suprasensible, si es que la vida de su alma debe igualar a las demandas que la vida ordinaria tiene sobre él. La difusión del conocimiento suprasensible, incluyendo el conocimiento del guardián del umbral, es una de las tareas del momento y del futuro inmediato.

29 de julio de 2008

LADO OSCURO. (L.O.) PARTE 5ª.



Continuamos con este desagradable tema, pero tan importante que como decía al final de la parte 4ª, es la mas grande verdad que nos conducirá a saber, no de manera poética y fantasiosa quienes somos, sino que además, porqué estamos aquí, de dónde vinimos y entender a cabalidad el gran proyecto de amor y salvación puesto y enfocado en nosotros a través del Padre, la Madre y el Hijo Divinos y todas las Jerarquías celestiales.

Ya está dicho quienes somos, lo hizo el mismísimo Cristo (ver L.O. p.2ª), siempre estuvo ahí, en la Biblia, pero nadie lo quería leer en términos reales, era leído como algo histórico, que a nadie nos tocaba, sin embargo muchos de los que estuvimos allí hoy estamos reencarnados de nuevo aquí, por lo que dicha verdad nos llega por todas partes.

Ahora le toca el turno a destaparse y salir del armario a 3 de ellos.

Existen 3 personajes por antonomasia del Lado Oscuro, y antes de que me lo pregunten, respondo, SI, son reales y no un recurso literario:

- El dragón.

- La serpiente enroscada.

- El espíritu falsificante.

Todos probados y reconocidos por mi y muchos de mis pacientes, cuando en sus sanaciones les ha sido abierto su tercer ojo.

Ahora quiero dejar que Cristo a través de un texto sagrado llamado Pistis Sophia (Sabiduría de Fe) explique de manera única y espléndida a uno de estos personajes,
"el espíritu falsificante".


Pistis Sophia, Libro III [111]


Después de haber dicho esto a sus discípulos, el Salvador continuó nuevamente, diciéndoles:

"Si ustedes van hacia las ciudades o los reinos o los países, primero deben declararles diciendo: Busquen continuamente y no se detengan hasta que encuentren los misterios de la Luz que los conducirán hacia el reino-de-Luz. Díganles: Sean cuidadosos de las falsas enseñanzas. Ya que muchos vendrán y dirán: Soy yo. Y no soy yo, y muchos eran seducidos. Ahora bien, a aquellas personas que vengan a ustedes y tengan fe [pisteein] en ustedes y escuchen sus palabras y hagan lo que es digno de los misterios de la Luz, denles los Misterios de Luz y no se los oculten. Y a los que son merecedores de los misterios superiores, desenlos y no oculten nada a ninguno de ellos. No obstante, el misterio de la resurrección de los muertos y de la sanación de los enfermos, no deben dárselo a nadie, ni dar instrucción sobre ello, ya que ese misterio pertenece a los arcontes, junto con todos sus nombres. Entonces por esta razón, no se lo den a nadie, ni den instrucción sobre ello hasta que ustedes establezcan la fe [pistis] por todo el mundo, de modo que cuando ustedes entren a las ciudades o a los países y ellos no los inviten a entrar y no les tengan fe [pisteein] y no escuchen sus palabras, en aquellas regiones ustedes pueden levantar a los muertos y sanar a los inválidos y a los ciegos, y a aquellos con muchas enfermedades en esas regiones y a través de tales medios ellos desarrollarán fe en ustedes y en que ustedes proclaman al Dios del Todo, y ellos pondrán fe [pisteein] en todas las palabras que hablen. Por esta razón, yo les he dado ese misterio, hasta que establezcan la fe por todo el mundo.

"Después que el salvador dijo esto, continuó de nuevo en su dialogo, diciendo a María: "Ahora escucha, María, sobre la palabra que me has preguntado: ¿Que impulsa a un hombre a pecar? Ahora bien, escucha: Cuando nace un niño, el poder en él es débil y el alma en él es débil y también el espíritu falsificante en él es débil; en una palabra, los tres juntos son débiles, ninguno de ellos percibe nada, ya sea bueno o malo, debido a la carga del olvido que es muy pesada. Además, el cuerpo en si mismo también es débil. Y el niño se alimenta del medio de subsistencia del mundo de los arcontes, y el poder atrae a la parte del poder que está en el medio de subsistencia [es decir, del poder que está en lo Alto]; y el alma atrae a esta parte que esta en los medios de subsistencia [es decir, del alma que está en la mezcla]; Y el espíritu falsificante atrae hacia si mismo a la parte de maldad que está en los medios de subsistencia y en sus deseos. Por otro lado, el cuerpo atrae hacia él a la materia de los medios de subsistencia, que es inconsciente. La fortuna [mora] en contraste, no toma nada de los medios de subsistencia, ya que no se mezcla con ellos, pero dejara al mundo en la condición en la que llegó. Pero poco a poco el poder y el alma y el espíritu falsificante crecen, cada uno de ellos perciben según su naturaleza: el poder se hace consciente y aprende a ir en busca de la Luz de lo Alto; el alma se hace consciente y aprende a ir en busca de la región de la justicia que esta mezclada, la cual es la región de la mezcla; y el espíritu falsificante se hace consciente y aprende a ir en busca de toda la maldad y los deseos y todos los pecados. En contraste el cuerpo no percibe nada a menos que se extraiga el poder de la materia. Inmediatamente los tres desarrollan consciencia, cada uno de acuerdo a su naturaleza y los receptores vengadores asignan a los servidores [leitourgo] para acompañarlos y que atestigüen todos los pecados que cometen, tomando nota del método y la manera de como habrán de castigarlos en los juicios. Y después de esto, el espíritu falsificante observa y toma nota de todos los pecados y de la maldad que los arcontes del gran Heimarmene han mandado para el alma y hace que el alma los lleve a cabo. Y el poder interno mueve al alma para que alcance la región de la Luz y a toda la deidad; y el espíritu falsificante seduce al alma y la fuerza continuamente hacia todas sus acciones ilícitas, hacia todas sus pasiones y hacia todo su pecado, y se sujeta firmemente al alma y es antagonista a ella, forzándola a realizar todo este mal y todos estos pecados.Y [el espíritu falsificante] incita a los servidores vengadores para que atestigüen todos los pecados que este le induce [al alma] hacer. Además, cuando esta descanse por la noche o por el día, la inquieta con sueños y deseos del mundo, haciéndola desear todas las cosas del mundo. En una palabra, la pastorea para que haga todas las cosas que los arcontes han impuesto para ella y esto es antagónico para el alma, induciéndola a hacer lo que esta no quiere hacer. Ahora bien, María, de hecho este es el enemigo del alma y la fuerza hacia todos los pecados. Ahora bien, cuando se complete el tiempo de este humano, la fortuna [mora] llega primero y dirige al ser a la muerte por medio de los arcontes y sus deseos, que los atan directamente a Heimarmene. Entonces los receptores vengadores llegan a dirigir esa alma fuera del cuerpo, y además. los receptores vengadores pasan tres días con el alma circundando alrededor de todas las regiones y enviándola hacia todos los eones del cosmos. Y el espíritu falsificante y la fortuna siguen a esa alma, y el poder regresa a la Virgen de Luz. Y después de tres días los receptores vengadores llevan a esa alma hacia abajo hacia el Inframundo [Amente] del caos, donde la dirigen a cargo de los castigadores. Los paralemptores después regresan a sus propias regiones, en acuerdo con la dirección del trabajo de los arcontes, respecto al desprendimiento de las almas. El espíritu falsificante entonces se convierte en el paralemptor [receptor] del alma, que está a cargo de reubicarla de acuerdo con sus castigos, por los pecados que fue forzada a cometer y está en gran hostilidad con el alma. Y cuando el alma ha completado los castigos en el caos correspondientes a los pecados que adquirió, el espíritu falsificante la dirige hacia arriba fuera del caos, estando a cargo de trasladarla a cada región según los pecados que adquirió; y la dirige hacia el camino de los arcontes del medio. Y cuando los alcanza, [los arcontes] la cuestionan sobre los misterios de la fortuna y si no ha encontrado [los misterios], ellos [los arcontes] cuestionan sus [plural] fortunas [mora]. Y esos arcontes castigan a esa alma de acuerdo con los pecados que adquirió y del tipo de sus castigos yo les diré en la expansión del Todo. Cuando se completa el tiempo de los castigos para esa alma en los juicios de los arcontes del medio, el espíritu falsificante dirige al alma hacia arriba fuera de las regiones de los arcontes del medio y la lleva ante la luz del sol [conectado con el logos solar] de acuerdo al mandamiento del Primer Hombre, Yeu y la lleva ante el juez, la Virgen de Luz. Y ella [la Virgen de Luz] examina a esa alma para determinar que es un alma pecadora y coloca su poder-luz en ella para su rectitud y por motivo del cuerpo y la comunidad de consciencia, el tipo del cual yo les diré en la expansión del Todo. Y la Virgen de Luz sella esa alma y la envía a uno de sus receptores y hace que la sitúen en un cuerpo merecedor de los pecados que esta ha adquirido. Y amen, les digo: Ella no dejara a esa alma irse de las transformaciones del cuerpo, hasta que haya dado su ultimo circuito de acuerdo a sus méritos. De todos estos yo les hablare después, de su tipo y del tipo de cuerpos en los que serán situadas de acuerdo a los pecados de cada alma. Todo esto se los diré cuando habré de decirles la expansión del Todo".

Que fuerte, ¿cierto? te deja sin habla, pero es nuestra realidad y este personaje, es parte de nuestra conciencia, es como si fuese una segunda piel. Lo que si les puedo decir también, es que se puede poner término a esto, no estamos condenados a perpetuidad, ni de por vida a llevar esta carga horripilante, dentro de la conciencia.


Continuará......

27 de julio de 2008

PORQUE LA ESCUELA NO EDUCA












He querido hacer un alto en las materias que me tienen últimamente ocupado, para dedicarle un tiempo a algo que a mi me importa mucho como es la educación de los niños. Es importante hacerse la pregunta ¿que pasará con la educación de los índigos y los cristal? en especial a contar del año 2012, gran oportunidad, para nosotros de hacer todas las cosas de nuevo y en lo posible, bien. Debido a mi ocupación he tenido muchos profundos cuestionamientos sobre la sociedad y lo mal que ha hecho todo -es mi visión-, en relación a lo que se ha dado en llamar educación, limitándola además solo al ámbito escolar, entregando esa responsabilidad familiar, a la sociedad, es que coloco este discurso, por mi parte, ya tengo bastante encaminada mi solución personal que en el futuro compartiré con vosotros.

No se trata de solamente volver o cambiar a una sociedad y hacerla más espiritualizada, pero con pérdida de conceptos y acciones en la materia, si queremos que las cosas cambien debemos actuar sobre ellas, sino volveremos a lo mismo de siempre.

No me gustaría que mis hij@s pensaran y actuaran como señala esta vieja canción.



Ahora, en relación a los colegios y escuelas he aquí un famoso discurso, léanselo hasta el final, este no es de un místico, sino de un profesor de estado y que dentro de su profesión pudo llegar a tener una visión particular y peculiarmente objetiva, algo digno de reconocimiento, en fin aquí está:


"Porqué la escuela no educa


John Taylor Gatto


Discurso de aceptación de John Taylor Gatto para el galardón de Maestro del Año de Nueva York, el 30 de enero de 1990.


Acepto este premio en nombre de todos los buenos profesores que he conocido a lo largo de los años y que han luchado para hacer de sus relaciones con los niños algo digno, hombres y mujeres que nunca están conformes, siempre cuestionando, siempre esforzándose por definir y redefinir lo que la palabra "educación" debería significar. Un Profesor del Año no es el mejor profesor, éstos suelen pasar demasiado desapercibidos para ser fácilmente descubiertos, pero es un modelo, símbolo de esas gentes anónimas que utilizan sus vidas gratamente al servicio de los niños. Este es su premio tanto como mío.Vivimos en una época de profunda crisis escolar. Nuestros niños se clasifican a la cola de las diecinueve naciones más industrializadas en lectura, escritura y aritmética. Muy a lacola. La economía mundial narcótica está basada sobre nuestro propio consumo de las mercancías, de forma que si no compramos tantos sueños de humo el negocio colapsaría - y las escuelas son un importante centro de compra -. Nuestra tasa de suicidios de adolescentes es la mayor del mundo y los que se suicidan son niños ricos en su mayor parte, no los pobres. En Manhattan el cincuenta por ciento de los nuevos matrimonios duran menos de cinco años. Algo debe ir mal con seguridad. La crisis de nuestra escuela es un reflejo de una crisis social más amplia. Parece que hemos perdido nuestra identidad. Niños y ancianos son encerrados y aislados de fuera de lo que sucede en el mundo hasta un grado sin precedentes - nadie habla con ellos ya – y sin niños y ancianos mezclándose en la vida diaria una comunidad no tiene futuro ni pasado, solo un presente continuo. De hecho, el nombre "comunidad" apenas se aplica ya a la forma en que interactuamos con los demás. Vivimos en redes, no en comunidades, y todos los que conozco están solos por eso. En cierto modo la escuela es responsable privilegiado de esta tragedia tal y como lo es también en la creciente brecha entre clases sociales. Utilizar las escuelas como un mecanismo de selección no hace sino crear un sistema de castas, lleno por abajo de intocables que vagan por los trenes del metro pidiendo y durmiendo en las calles. He observado un fenómeno fascinante en mis veinticinco años de ejercicio de la profesión: que las escuelas y la escolarización son crecientemente irrelevantes para las grandes empresas del planeta. Nadie cree ya que los científicos son enseñados en clases de ciencias o que los políticos en clases de civismo o que los poetas lo son en clases de inglés. La verdad es que las escuelas no enseñan nada salvo como obedecer órdenes. Esto es un granmisterio para mi porque miles de personas, gentes responsables trabajan en las escuelas como profesores, cuidadores y gestores pero la lógica abstracta de la institución sobrepasa sus contribuciones individuales. Aunque los profesores se preocupan y trabajan duro, lainstitución es psicopática - no tiene conciencia -. Suena la sirena y el joven que se encontraba escribiendo un poema debe cerrar sus cuaderno y moverse a otra aula donde deberá memorizar que el hombre y el mono derivan de un ancestro común. Nuestro sistema de enseñanza obligatoria es un invento del Estado de Massachussets hacia 1850. Fue resistido - a veces hasta con las armas por un considerable ochenta por ciento de la población de Massachussets- con un último reducto en Barnstable On Cape Cod que no entregaron a los niños hasta la década de los 1880 cuando la localidad fue asediada por el ejército y los niños marcharon a la escuela escoltados. Aquí tenemos un curioso dato para meditar. La oficina del Senador Ted Kennedy ha sacado un estudio no hace mucho indicando que antes de la educación obligatoria la tasa de alfabetización en el estado era del 98% y que después jamás volvió a alcanzar el 91%, donde se mantiene en 1991. Espero que les sirva. Aquí hay otra curiosidad sobre la que pensar. El movimiento de "escuela en casa" ha ido creciendo paulatinamente hasta un tamaño de un millón y medio de jóvenes que son educados por completo por sus padres y sus comunidades. El último mes la prensa educativa reportó la increíble noticia de que los niños escolarizados en casa parecen estar entre cinco y diez años por delante de sus compañeros escolarizados formalmente en su capacidades cognitivas. No creo que nos libremos de las escuelas en un futuro cercano, no ciertamente en lo que me queda de vida, pero si hemos de cambiar lo que se está convirtiendo en un desastre de ignorancia, hemos de entender que la institución educativa "escolariza" muy bien, pero no "educa" - algo por completo inherente al diseño organizacional. No es la culpa de los malos profesores o del poco dinero gastado, es que es imposible que la educación y la escolarización puedan llegar a ser alguna vez la misma cosa. Las escuelas fueron diseñadas por Horace Mann y Barnard Sears Harper de la Universidad de Chicago y por Thorndyke de la Escuela Normal de Columbia y otros hombres para ser instrumentos de la dirección científica de las masas. Las escuelas están diseñadas para producir, a través de la aplicación de fórmulas, seres humanos estandarizados cuyo comportamiento pueda ser predecible y controlado. En gran medida, las escuelas han cumplido su objetivo. Pero nuestra sociedad se está desintegrando, y en esta sociedad, sólo las personas exitosas son auto-suficientes, seguras en sí mismas e individualistas - porque la comunidad de vida que protege al dependiente y al débil está muerta -. Lo que produce la escuela es, como dije, irrelevante. Las personas bien-escolarizadas son irrelevantes. Pueden vender películas y hojas de afeitar, recoger papel reciclado o hablar al teléfono en líneas de teleoperación, o sentarse estúpidamente delante de un terminal de ordenador pero como seres humanos son inservibles. Completamente inservibles para los demás y para si mismos.
La miseria diaria a nuestro alrededor está causada en gran medida por el hecho de que - tal y como Paul Goodman lo estableció hace treinta años- forzamos a los niños a crecer en el absurdo. Cualquier reforma de la escolaridad tiene que tratar con elementos absurdos en su naturaleza intrínseca.
Es absurdo y anti-vital ser parte de un sistema que te obliga a sentarte en lugares recluidos para gente de la misma edad y clase social que tú. Ese sistema te aparta radicalmente de la inmensa diversidad de la vida y de las sinergias de la variedad, de hecho te castra tu propio ser y futuro, acoplándote a un presente continuo de igual forma a como lo hace la televisión.
Es absurdo y anti-vital ser parte de un sistema que te obliga a escuchar a un extraño leyendo poesía cuando lo que realmente quieres es construir casas, o sentarte a discutir con un extraños obre la construcción de casas cuando lo que realmente quieres es leer poesía.Es absurdo y anti-vital moverte de aula en aula al sonido de una sirena durante todos los días de tu infancia natural en una institución que no te permite ninguna privacidad y que incluso te la quita en el santuario de tu propia casa pidiéndote que hagas tus "deberes"."¿Cómo aprenderán a leer?" dirán algunos y mi respuesta es "Recuerda la lección de Massachussets". Cuando los niños reciben experiencias completas en vez de las graduadas en aularios, entonces aprenden a leer, a escribir y cálculo con total facilidad si esas cosas tienen sentido en el ambiente vital que les rodea.
Pero recordad que en los Estados Unidos casi nadie que lea, escriba o sepa cálculo tiene mucho respeto. Somos una tierra de charlatanes, pagamos mejor a los charlatanes y les admiramos, así que nuestros hijos hablan constantemente, siguiendo el modelo de la televisión y de sus profesores. Es muy difícil enseñar incluso lo más "básico" porque ya no son "básicos" en la sociedad que hemos creado.
Dos instituciones controlan a dia de hoy la vida de nuestros hijos: la televisión y la escuela, por este orden. Ambos reducen el mundo real de sabiduría, fortaleza, templanza y justicia hacia una abstracción sin final y sin frenos. En los siglos pasados los niños y adolescentes estaban ocupados en trabajo real, caridad real, aventuras reales, y en la búsqueda real de maestros que pudieran enseñarnos lo que realmente queríamos aprender. Mucho tiempo se pasaba en desempeños comunitarios, practicando el afecto mutuo, el entendimiento y estudiando cada nivel de la comunidad, aprendiendo cómo hacer una casa, y docenas de otras tareas necesarias para convertirse en un hombre o mujer íntegro.
Pero aquí está el cálculo del horario que dispone cualquier niño de los que enseño:De las 168 horas que tiene la semana, tienen que dormir 56. Lo que les deja 112 hora a la semana en las que formarse. Ven unas 55 horas de televisión a la semana de acuerdo a informes recientes. Lo que les deja 57 horas a la semana en las que crecerse. Tiene que ir a la escuela unas 30 horas a la semana, usando unas 6 horas en prepararse, ir y volver a casa, y gastan una media de 7 horas a la semana en deberes- en total hacen 45 horas. Durante este tiempo, están en constante vigilancia, no tienen tiempo ni espacio privado, y son reñidos si tratan de acoplarse individualmente al uso de espacio y tiempo. Eso deja 12 horas a la semana para crearse una conciencia de si individualizada. Por supuesto que mis alumnos comen también, y eso añade algo de tiempo - no mucho, porque hemos perdido la tradición de la comida familiar, por lo que si quitamos 3 horas a la semana para cenas, llegamos a la cantidad neta de tiempo privado para cada niño de 9 horas a la semana.
No es suficiente, ¿verdad?. Cuanto más rica es la familia del niño, menos televisión que ve pero más tiempo que tiene dirigido por una oferta más amplia de entretenimientos comerciales y su inevitable inclusión en una serie de áreas de formación complementaria raramente a su libre elección.
Y todas estas cosas son curiosamente una forma más solapada de crear seres humanos dependientes, incapaces de llenar su tiempo libre, incapaces de iniciar senderos que le den un significado sustancioso y feliz a su existencia. Es una enfermedad nacional, esta dependencia y falta de objetivo, y creo que la escolarización, la televisión y las lecciones - toda la idea Chautauqua- tiene mucho que ver con ello.
Pensad en lo que nos está matando como nación – drogas narcotizantes, competición desenfrenada, sexo recreacional, la pornografía de la violencia, juego, alcohol, y la peor pornografía de todas - vidas dedicadas a comprar cosas, la acumulación como filosofía - todas ellas son adicciones de personalidades dependientes, y eso es la marca que deja inevitablemente la escolarización.
Quiero contaros el efecto que produce en los chicos el quitarles todo su tiempo - tiempo que necesitan para desarrollarse – y forzándoles a gastarlo en abstracciones. Tenéis que escuchar esto, porque ninguna reforma que no ataque estas patologías específicas no serán más que un mero lavado de cara.
1. Los niños a los que enseño son indiferentes al mundo adulto. Esto desafía la experiencia de miles de años. Un observación intensiva de lo que "los mayores" hacían siempre fue una de las más excitantes ocupaciones de los jóvenes, pero nadie quiere crecer ahora, ¿y quien les puede culpar de ello? Nosotros somos los juguetes.
2. Los niños a los que enseño ya apenas sienten curiosidad y la poca que muestran es transitoria, no pueden concentrarse durante mucho tiempo, incluso en lo que quieren hacer. ¿Podéis ver la conexión entre las sirenas sonando una y otra vez para cambiar de clase y este fenómeno de atención evanescente?.
3. Los niños a los que enseño tienen un pobre sentido del futuro, de como el mañana está indefectiblemente unido al presente.Como dije antes, viven en un presente continuo, el preciso momento en el que se encuentran es el límite de su conciencia.
4. Los niños a los que enseño son ahistóricos, no tienen conciencia de cómo el pasado ha dado forma a su propio presente, limitando sus elecciones, moldeando sus valores y sus vidas.
5. Los niños a los que enseño son crueles entre si, muestran falta de compasión ante los infortunios, ríen las debilidades, y muestran desprecio por aquellos que muestran necesidad de ayuda demasiado abiértamente.
6. Los niños a los que enseño se encuentran intranquilos ante la intimidad y la franqueza. No soportan una verdadera intimidad debido a una costumbre de por vida de guardar los secretos dentro de si mismos por lo que van formando su personalidad a base de trozos y partes de comportamiento prestados de la televisión o adquiridos para manipular a sus profesores. Puesto que no son ellos quienes dicen ser, el disfraz se les cae en la intimidad por lo que las relaciones íntimas deben ser evitadas.
7. Los niños a los que enseño son materialistas, siguiendo la estela de sus maestros que materialistamente "gradúan" todo -y sus tutores televisivos que ofrecen todo lo imaginable "gratis".
8. Los niños a los que enseño son dependientes, pasivos, y tímidos ante la presencia de nuevos desafíos. Esto es a menudo ocultado mediante actos de bravuconería, mediante enfados y agresividades que en el fondo solo expresan un vacío sin fortaleza interior.
Podría hablar de otras cuantas condiciones que una reforma de la escolarización tendría que afrontar si nuestro declive nacional pretendiera detenerse, pero por el momento ya habéis comprendido mi postura, tanto si estáis de acuerdo con ella como si no. Puede que sean las escuelas las que causen estas patologías, o la televisión, o ambas. Es una simple cuestión de aritmética, entre escuela y televisión todo el tiempo que los chicos tienen libre es absorbido por ambas. Eso es lo que destruyó la familia americana, que ya no es más un factor en la educación de sus propios hijos. Televisión y escuela, ahí debe buscarse a los responsables.
¿Qué hacer? Necesitamos un feroz debate nacional que no decaiga, día tras día, año tras año. Necesitamos gritar y discutir sobre este modelo de escuela hasta que se arregle o se retire de la circulación para su reparación, una cosa u otra. Si podemos arreglarlo, de acuerdo; si no podemos, entonces el éxito del movimiento de "escuela en casa" muestra una vía alternativa con futuro prometedor. Poner el dinero que ahora gastamos en escolarización, hacia la educación en la familia podría matar dos pájaros de un tiro, reparar las familias al tiempo que reparamos a los hijos.
Una reforma genuina es posible pero no debería costarnos nada. Necesitamos volver a pensar en las premisas fundamentales de la escolarización y decidir qué es lo que queremos que los niños aprendan y por qué.
Durante 140 años esta nación ha tratado de imponer objetivos de arriba a abajo desde los altivos puestos de mando centrales conformados por "expertos", una élite central de ingenieros sociales. No ha funcionado. No va a funcionar. Y es una gran traición a la promesa democrática que hizo en su dia de esta nación un noble experimento. El intento soviético de crear una república platónica en el Este de Europa ha sucumbido ante nuestra vista, nuestro propio intento de imponer el mismo tipo de ortodoxia centralizada utilizando las escuelas como un instrumento también se está resquebrajando, solo que mas lenta y dolorosamente. No funciona porque sus premisas fundamentales son mecanicistas, anti-humanas, y hostiles a la vida familiar. Las vidas pueden ser controladas por la maquinaria educativa pero siempre se revolverán con las armas de la patología social: drogas, violencia, auto-destrucción, indiferencia y todos los síntomas que veo en los niños que educo.
Ya es hora de que miremos hacia atrás para recobrar una filosofía educacional que funcione. Una que me gusta especialmente fue la favorita de las clases dirigentes europeas durante miles de años. Utilizo tanto de ella como me lo permite mi condición deprofesor, es decir, tanto como puedo dentro de la institución de la escolarización obligatoria. Creo que funciona tanto para los niños pobres como para los ricos.En el núcleo de este sistema de educación para las élites está la creencia de que el auto-aprendizaje es la única base del verdadero aprendizaje. En cualquier sitio en este sistema, a cualquier edad, encontrarás acuerdos para colocar al niño solo en un punto no definido y con un problema que resolver. Algunas veces el problema lleva implícito grandes riesgos, como el problema de cabalgar un caballo o hacerlo saltar, pero eso, claro, es un problema satisfactoriamente resuelto por miles de niños de la élite antes de cumplir diez años. ¿Podemos imaginar a alguien que haya superado tal desafío que alguna vez le faltara confianza en su habilidad para hacer algo?. A veces el problema es un problema de superar la soledad, como hizo Thoreau en Wald en Pond o Einstein en Suiza.
Uno de mis antiguos alumnos, Roland Legiardi-Lura, aunque huérfano de sus dos padres y sin herencia, cogió una bicicleta y atravesó solo los Estados Unidos cuando apenas había superado la niñez. No nos puede extrañar entonces que ya siendo un adulto, decidiera hacer una película sobre Nicaragua, aunque no tuviera dinero ni experiencia previa en la realización de películas, y que ganara un premio internacional, aunque su trabajo regular fuera el de carpintero.
Ahora estamos hablando todo el rato de que nuestros jóvenes necesitan desarrollar auto-conocimiento. Ya basta de tanta charlatanería. Tenemos que crear experiencias escolares que devuelvan a los niños su tiempo, necesitamos confiarles desde una edad temprana con independencia de estudios, quizás programado desde el colegio pero que tenga lugar fuera de la institución educativa. Necesitamos crear un curriculum donde cada niño tenga la oportunidad de desarrollar su individualidad y su auto-confianza.Hace poco cogi setenta dólares y envié a una niña de doce años de mi clase con su madre - que no hablaba inglés - en un autobús hacia la costa de New Jersey para encontrarnos con el jefe de policía del distrito de Sea Bright para comer y disculparnos por contaminar la playa con un casco de Gatorade. A cambio de esta disculpa pública habíamos quedado en que el jefe de policía le enseñaría el trabajo de un policía de barrio durante un dia cualquiera. Unos días después, dos más de mis alumnos de doce años viajaron solos a la Calle West First desde Harlem donde empezaron el aprendizaje con un editor de periódicos, la siguiente semana tres de mis alumnos se encontraban en mitad de los muelles decarga de Jersey a las seis de la mañana, estudiando la mente del presidente de una compañía de transporte por carretera que despachaba trailers hacia Dallas, Chicago y Los Ángeles.
¿Pertenecen estos chicos "especiales" a algún programa" especial"?. Bueno, en cierto modo si, pero nadie sabe sobre este programa salvo los chicos y yo. Solo son buenos chavales de Harlem, brillantes y alertas, pero tan mal escolarizados cuando me los encontré que la mayoría de ellos no sabían sumar o restar cantidades. Ni uno de ellos sabía la población de Nueva York o cuan lejos está Nueva York de California.¿Eso me preocupaba? Por supuesto, pero tenía confianza en que según iban ganando confianza en si mismos también se convertirían en sus propios maestros, y solo la auto-enseñanza tiene un valor a largo plazo.
Tenemos que devolver a los niños tiempo libre desde ya mismo porque esa es la clave para el auto-aprendizaje, y debemos re-introducirles en el mundo real tan rápido como sea posible para que el tiempo libre pueda ser gastado en algo más que abstracciones. Es una emergencia, requiere una drástica acción de corrección -nuestros niños están cayendo como moscas dentro de la institución escolar, ya sea buena o mala, no importa. Es irrelevante.
¿Qué más necesita un sistema escolar re-estructurado? Necesita que deje de ser un parásito del trabajo de la comunidad en la que se inserta. De todas las páginas escritas en la contabilidad de la historia, solo existe una entrada donde se recluya a nuestros jóvenes y no les pidamos nada de ellos al servicio del bien común. Llego incluso a creer que necesitamos hacer de los servicios a la comunidad una parte importante de la enseñanza escolar. Además de la experiencia enriquecedora que supone trabajar de forma no egoísta, es la forma más rápida de dotar a los jóvenes de responsabilidades reales en la vida corriente.
Durante cinco años manejé un programa escolar "autónomo" donde cada niño, pobre y rico, listo y no tan listo, tenía que dar 320 horas de trabajosos servicios a la comunidad. Decenas de estos niños volvieron años después, ya crecidos, y me contaron que la experiencia de ayudar a alguien les había cambiado sus vidas. Les había enseñado a ver desde otra perspectiva, a repensar metas y valores. Ocurrió cuando tenían trece años, durante el programa de practicas de Laboratorio, y solo fue posible porque el distrito escolar rico de al lado estaba en reestructuración. Cuando volvió la "estabilidad", el laboratorio común cerró. Fue una experiencia muy satisfactoria con un grupo de jóvenes bastante heterogéneos, a un coste demasiado bajo, como para permitir que continuara...
Estudio independiente, servicios a la comunidad, aventuras y experiencia, largos periodos de privacidad y soledad, un millar de diferentes formas de aprendizaje, una por dia o más tiempo – estas son medidas potentes, baratas, y efectivas de empezar una reforma real de la escolarización. Pero ninguna reforma a gran escala va afuncionar de forma que permita recuperar a nuestros jóvenes ya dañados ni a nuestra sociedad enferma hasta que impongamos abiertamente la idea de que la escuela debe incluir a la familia como motor principal de la educación. Si utilizamos la escolarización para separar a los hijos de los padres - y no nos engañemos, esa fue la principal función de las escuelas desde que John Cotton lo anunciará como el propósito de las escuelas de Bay Colony en 1650 y Horace Mann lo enunciara como el propósito de las escuelas de Massachussets en 1850 - vamos a continuar con el espectáculo de horror que tenemos ahora.
El "Curriculum de la Familia" está en el corazón de cualquier buena vida. Nos hemos alejado de ese curriculum; es hora de volver a ello. La forma de devolver la salud a la educación es que nuestras escuelas se liberen del dominio absoluto de las instituciones sobre la vida familiar, es promocionar durante el tiempo de escolarización confluencias de padres e hijos que fortalezcan los lazos familiares. Ese fue mi fin último cuando envié a la chica y su madre al distrito de la costa de Jersey para encontrarse con el jefe de policía.
Tengo muchas ideas para formular un curriculum familiar y estoy seguro que muchos de ustedes también las tienen. Nuestro mayor problema en conseguir que una vez popularizada esta forma de pensar pueda el sistema educativo ser reformado ya que tenemos unos intereses creados que se apropian de antemano de estas ideas para continuar con la escuela como está, a pesar de la utilización de una retórica aparentemente contraria.
Tenemos que exigir que nuevas voces y nuevas ideas sean escuchadas, mis ideas y las vuestras. Ya hemos tenido un amplio repertorio de voces muy autorizadas y con eco en medios escritos y televisión; una década de debate para todos es lo que se necesita ahora, no más opiniones de "expertos". Los expertos en educación nunca han tenido razón, sus "soluciones" son costosas, auto-complacientes, y siempre requieren mayor centralización. Ya hemos visto los resultados.
Es hora de volver a la democracia, al individualismo y a la familia.Ya dije lo que quería decir. Gracias."


(*) John Taylor Gatto fue galardonado durante tres años consecutivos como Maestro del Año de Nueva York, el último de los cuales decidió abandonar sus treinta años de carrera con un artículo en el Wall Street Journal ("I quit, I think"). Desde entonces trabaja incansablemente en la crítica al sistema educativo vigente. Sus libros más recientes son "Dumbing us Down"y "Underground History of American Education"